LAS AVENTURAS DE ODISEO
Prólogo:
Helena abandona el rey de Esparta , Melenao, para irse con Paris a Troya, cuyo objetivo era derrotar a los troyanos,y a ulises,y el rey de Ítaca.
Saqueador de ciudades:
Ulises con sus naves navegaron hasta la tierra de Tracia.
Cuándo llegaron el sacerdote le regaló algunas vasijas de vino excelente a Ulises, oro y una crátera. Al terminar su misión Ulises quería volver a embarcar en las naves pero su tripulación le desobedeció y decidieron quedarse a acampar en la playa y disfrutar del vino y de la comida que ellos tenían.
Pero el pueblo al enterarse de esta acampada decidieron atacarles por el amanecer, y a los hombres de Ulises les cogió por sorpresa así que tuvieron que retirarse después de luchar varias horas. Perdieron a unos sesenta hombres aproximadamente.
Zeus ante lo ocurrido se enfureció y cargó contra ellos una tremenda tormenta que duró unos nueve días. Esta tormenta empujó a las naves hacia una isla.
En esta isla mientras dos o tres tripulantes la inspeccionaban y buscaban alimentos cogieron un fruto, que era el fruto de loto. Al tiempo Ulises decidió ir en su busca y al ver a los hombre idos del mundo se dio cuenta de que estaba en la isla de los lotófagos.
Cuándo llegaron el sacerdote le regaló algunas vasijas de vino excelente a Ulises, oro y una crátera. Al terminar su misión Ulises quería volver a embarcar en las naves pero su tripulación le desobedeció y decidieron quedarse a acampar en la playa y disfrutar del vino y de la comida que ellos tenían.
Pero el pueblo al enterarse de esta acampada decidieron atacarles por el amanecer, y a los hombres de Ulises les cogió por sorpresa así que tuvieron que retirarse después de luchar varias horas. Perdieron a unos sesenta hombres aproximadamente.
Zeus ante lo ocurrido se enfureció y cargó contra ellos una tremenda tormenta que duró unos nueve días. Esta tormenta empujó a las naves hacia una isla.
En esta isla mientras dos o tres tripulantes la inspeccionaban y buscaban alimentos cogieron un fruto, que era el fruto de loto. Al tiempo Ulises decidió ir en su busca y al ver a los hombre idos del mundo se dio cuenta de que estaba en la isla de los lotófagos.
Los cíclopes:
En la isla de los Cíclopes, Ulises desembarca con doce de sus compañeros y coge una de las vasijas con vino que les había regalado el sacerdote de Apolo para regalarla. Llegan a la cueva de Polifemo y deciden coger todo lo que allí había, desde quesos hasta cabras y ovejas, pero Ulises no está de acuerdo. En ese momento aparece el Cíclope con su rebaño y se puso a ordeñar sus ovejas y sus cabras. El cíclope cayó de espaldas y le venció el sueño. Ulises aprovechó para coger una estaca de olivo y la prendió en llamas y se la clavó en el único ojo que tenía Polifemo.
Los demás cíclopes pensaron que Zeus le había castigado con una locura y se fueron de la gruta. Al día siguiente, Polifemo quitó la enorme roca que había puesto en la entrada para sacar a pastar a su rebaño y Ulises y sus compañeros pudieron escapar bajo los animales. Las risas que profería Ulises, una vez embarcado, enfurecieron aún más al cíclope que les tiró rocas para hundir el barco, pero sin éxito. No tuvo más remedio que pedir ayuda a su padre, Poseidón, y el cíclope le pidió que Ulises no llegara nunca a Ítaca o que regresase solo y no en su barco. Y así fue, Poseidón lo mantuvo mucho tiempo fuera de casa.
El señor de los vientos:
Llegaron a Eolia, isla del Señor Eolo Hipótada. Estuvieron un mes en su casa bien atendidos. A la hora de zarpar, les dio víveres y un odre que sólo podían abrir cuando llegaran a Ítaca. En él estaban encerrados todos los vientos menos el Céfiro, el cual les llevó a Ítaca. Cuando estaban llegando Ulises se durmió y la curiosidad de sus hombres desató una tormenta que les hizo vagar hasta la isla de Eolo, quien no les recibió tan acogedoramente. Siguieron navegando hasta que encontraron tierra. Cuando amarraron sus naos, Ulises mandó explorar la isla. Tres hombres se encontraron con una joven (hija del rey) que les guió hasta su padre. El rey, al verlos, mando a sus hombres perseguirles. Cuando llegaron a las naos murieron, y Ulises y un navío huyeron.
La hechicera de circe:
Volvieron a llegar a una isla. Ulises tardó en mandar a hombres para que exploraran la isla. Después veintidós hombres y Eurícolo fueron hasta una casa donde les recibió una maga, quien los convirtió en cerdos menos a Eurícolo, que pudo huir para decírselo a Ulises. Decidido, fue a salvarlos. Mientras, se encontró a Hermes, quien le ayudó a derrotar a la maga…cuando llegó consiguió hacerla jurar que no haría más daño ni a él ni a sus compañeros. Entonces, ella los volvió a convertirlos en humanos.
El reino de los muertos:
Pasaron un largo tiempo en el palacio de Circe. Cuando se dieron cuenta decidieron volver a Ítaca. Ulises fue a hablar con Circe, quien le aconsejo que fuera al reino de los muertos si quería volver a casa sano y salvo. Se pusieron en marcha y al llegar hicieron una zanja donde echaron la sangre oscura de unos animales. Así consiguieron hablar con Tiresias quien les dijo cómo llegar de la mejor manera a Ìtaca. Mientras pudo hablar con su madre y con otras muchas personas…Al salir de aquellos oscuros parajes volvieron a la isla de Circe.

Peligros del mar:
Ulises partió de la isla de Circe. En la lejanía oyeron el canto de unas mujeres y rápidamente Ulises repartió unos tapones, y se ató al mástil y ordenó a sus tripulantes que no lo soltaran. Al alejarse le desataron. Llegaron a unas altas rocas que guardaban diferentes peligros. Serían: o el Remolino de Caribdis o los abruptos arrecifes o las garras de Escila. Ulises decidió este último. Al pasar por ahí, Escila se llevó a seis de sus hombres. Cansados los hombres de Ulises, exigieron ir a la isla de las vacas del Sol donde por una tormenta quedaron atrapados por un largo tiempo. A falta de alimentos sacrificaron a algunas vacas. Terminó la tormenta y zarparon. Pero otra tormenta hizo que Ulises llegara solo a la isla de la ninfa Calipso.
Telémaco busca a su padre:
Ulises paso siete años en la isla de Calipso, sin poder construir un barco y sin remeros, Calipso tampoco le dejaba irse porque ella quería a Ulises.
En Ítaca, los hijos de la pequeña nobleza de Ítaca pedían la mano de Penélope y a apoderarse del trono, Penélope pacto que cuando terminara de tejer el fino paño de lino elegiría a un rey.
Todo lo que tejía Penélope por la noche lo deshacía para retrasar la elección, pero una de sus sirvientas lo desvelo y los pretendientes enfadados le dijeron que la acabara, pero Penélope retrasaba día a día el momento de elegir esposo.
Atenea conto a los demás dioses lo que le había sucedido a Ulises y entonces los dioses aceptaron que Atenea ayudara a Ulises. Atenea convenció a Telémaco para que buscara a su padre, Telémaco pido un barco y se lo dieron pero los pretendientes querían tenderle una emboscada. Telémaco llego a Pilos, la ciudad de Néstor, se puso en camino en un carro tirado por potros, llegaron a Esparta donde Menelao y su esposa lo recibieron y le explicaron las aventuras de su padre y una historia después de que acabara la guerra de Troya y le dijo que sabia el paradero de Ulises.
Adiós a Calipso:
Hermes le transmitió a Calipso el mensaje de dejar a Ulises libre, Calipso se dirigió a la orilla y le explico a Ulises que por mandato de los dioses le tendría que dejar marchar y tendría que construir un bajel para llegar a Ítaca y encontrar a su amada Penélope, Calipso le proporciono pan, agua y vino para el viaje y un viento propicio que le llevaría a las costas de Ítaca. Durante días Ulises con las herramientas que le dio Calipso y talo veinte arboles, navego y cuando llegaba a costas familiares, Poseidón, colerizado desencadeno una terrible tormenta que hizo que el bajel de Ulises se rompiera y se fuera hundiendo cada vez más, pero nado y le apareció Cadmo que le dijo que se quitara las ropas que hacía que se hundiera más y que abandonara la nave y fuera a la costa.
Durante dos días el viento de Bóreas le empujo a tierras distantes, llego sobre la playa y perdió el conocimiento.
La hija del rey:
Ulises dormía, en el palacio dormía la princesa Nausícaa y en el sueño se le apareció Atenea disfrazada de su amiga Dimante.
Nausícaa recordó el sueño y corrió a repetir a sus padres el mensaje escuchado, le dio un carro para ir al rio a vestirse y a ungirse una ampolla de oro, en el rio encontró a Ulises, pero el aspecto de Ulises era demasiado dejado y las criadas de Nausícaa se asustaron, Ulises les suplico que le llevara al palacio. Nausícaa lo llevo y le presentó a sus padres, Alcínoo le dio de comer y después le dijo que le explicara lo que le sucedió, quien era y de donde viene.
Ulises se lo explico y también le explico la ayuda de su hija al llevarle al palacio, Alcínoo ordeno que le hicieran una buena cama y blandas almohadas, envuelto en púrpura Ulises durmió toda la noche.
Los juegos feacios:
Al día siguiente el rey pidió una nave marinera, Alcínoo mientras comía dijo que era el momento de entretenerse al aire libre y hacer deporte.
Abandonaron las mesas donde estaban, los 3 hijos del rey entrenaron y se les ocurrió que el huésped podría participar y Laodamante, uno de los hijos del rey se dirigió a él para invitarlo. Pero Ulises lo rechazo, los jóvenes se ofendieron y Euríalo le dijo que no era un atleta nato pero Ulises le dijo que podía intentarlo y levantándose de donde estaba cogió un disco de bronce y lo lanzó con enorme fuerza, la multitud miro el arco que hizo el disco y fueron a marcar el lanzamiento, superior que el de los demás de los corredores.
Ulises desafío a cualquiera a luchar contra él, pero Alcínoo no quiso ver como los atletas salían derrotados, le enseño el talento que nadie más poseía, bailar con una bola de cuero.
Ulises entro en el gran salón después de recibir todos los regalos que le dieron, el bardo canto el episodio del caballo de madera, el rey paro la canción y le pregunto porque Ulises sentía dolor, al final Ulises confeso y dijo quien era, Alcínoo le dijo que si podía relatar sus aventuras y así lo hizo Ulises.
Se despidió del rey i de la reina y subió a bordo del barco que le habían preparado poniendo rumbo a Ítaca.
El regreso a Itaca:
Dormido, el héroe se despertó y pensó que los reacios le habían traicionado. Vio a un pastor al que le preguntó cual era el sitio donde el se encontraba. El héroe se entero que estaba en Ítaca y los problemas que sufría. El pastor era Atenea, quien decidió mostrarse. Entonces Ulises, desconfiado, escucho los relatos de esta. Ulises se dirigió a la granja del porquero, quien aún le era fiel, vestido de mendigo. Mientras Atenea iba en busca de Telémaco, él era bien recibido. Atenea mintió a Telémaco para que volviera y entonces, fuera a la granja. Al encuentro de estos, hubo gran regocijo. Entonces se dispusieron a hacer un plan.
El mendigo del rincón
Telémaco llegó a Palacio. Mientras Ulises convencía a Eumeo para que fueran a Palacio. Entonces disfrazado de mendigo se pusieron en camino. Al llegar, el héroe se enfrentó a los pretendientes. Cuando los candidatos se fueron, Ulises y Telémaco recogieron las armas colgadas en el salón y las escondieron. Después Ulises volvió al salón, donde la reina conversó con él y mandó a Euriclea, su nodriza, limpiar los pies de éste. Pronto se dio cuenta que él era Ulises, aún así lo mantuvo en secreto.
El concurso de tiro con arco:
Para elegir pretendiente, Penélope se dispuso a celebrar un juego de tiro con arco. Entonces el mendigo se mostró tal y como era ante Eumeo y Filetio, que rápida y fielmente obedecieron las ordenes de éste. Entonces Filetio cerró la puerta del patio y cuando el concurso se estaba celebrando, el mendigo se dispuso a tomar el arco que Eumeo le traía. Entonces hubo gran bulla y quejas de los interesados, quienes, asombrados, observaron la destreza del mendigo.
La mantanza de los prentendientes:
Ulises decidió matar primero a Antínoo, y seguido los demás pretendientes cargaron sobre él. Pero con una agilidad impresionante conseguía mantenerlos lejos, además de la gran ayuda prestada por su hijo, Eumeo y Filetio. Los interesados intentaron coger las lanzas y las armaduras de la pared, pero se dieron cuenta que allí no estaban. Éstos tuvieron ayuda de Melantio. Después de una larga y costosa lucha, Ulises mandó limpiar el salón. Entonces la nodriza, fue a los aposentos de Penélope para darla la noticia. Pero ella no se lo creía. Al encontrarse con Ulises, se mantuvo distante hasta que le hizo una pregunta y descubrió quien era realmente.
Paz en las islas:
Ulises se dispuso a visitar a su padre, Laertes, que se encontraba en las colinas. Mientras Telémaco, Eumeo y Filetio preparaban un festín. Entonces, vio a su padre, quien no creía que él era Ulises. Otra vez tuvo que demostrarlo contestando a una pregunta que sólo él sabía (de pequeño su padre le regaló 13 perales, diez manzanos y 4 decenas de viñas). Entonces, Laertes, lloroso, le dio la bienvenida. Después fueron a la casa próxima al huerto donde ya comían Telémaco, Eumeo y Filetio. Luego llegaron Dolio y sus seis hijos, quienes les recibieron calurosamente. La noticia de Ulises y su extraordinaria llegada, llegó hasta los parientes de los pretendientes, quienes fueron a vengarse. Y allí mismo, frente a la casa, se dispusieron a luchar. Cuando de repente Ateneas no permitió que se derramara otra gota de sangre…